Introducción
El cambio es una constante en la vida, en las familias, iglesias y empresas. Sin embargo, muchas veces nuestro corazón desarrolla una resistencia que nos impide avanzar hacia lo que Dios tiene preparado.
¿Qué es resistir al cambio? Es la incapacidad de expandirse ante lo nuevo. La comodidad puede ser nuestro peor enemigo, pues nos vence incluso sin que haya una lucha activa.

Los Síntomas de un "Odre Viejo"
Cuando nuestro corazón se envejece espiritualmente, presenta las siguientes señales de rigidez:
1 Rigidez ante el cambio
La frase típica: "Siempre se ha hecho así". Se ve lo nuevo como una amenaza constante.
2 Reacción desde el miedo
Miedo a perder el control. La persona se vuelve crítica y excesivamente controladora.
3 Resecamiento interior
Pérdida del "aceite" (unción). No olvida ofensas y el pasado pesa más que el futuro.
4 Baja tolerancia
Cualquier problema pequeño lo rompe. No soporta la presión del entorno.
5 Religiosidad muerta
Cumple y sirve, pero sin pasión. Rutinas sin fuego y fe sin ninguna expectativa.
6 Resistencia a la corrección
Todo consejo duele. Su primera reacción es defenderse en lugar de aprender.
Características del "Odre Nuevo"
Un odre nuevo no es perfecto, pero es sensible a la expansión y está lleno de aceite natural.
Flexibilidad Interior
Acepta lo nuevo incluso si incomoda. No teme desaprender para crecer.
Expectativa Espiritual
Hambre por aprender y escuchar. Vive diciendo: "Señor, sorpréndeme".
Soltar el Pasado
Perdona rápido y no se aferra a heridas. Valora lo bueno de ayer, pero acepta lo mejor de hoy.
La Trágica Lección de Kodak
En los años 70, un joven llamado Steven Samson presentó a Kodak la primera cámara digital. Los directivos la rechazaron porque su negocio principal eran los carretes de fotos.
"Dijeron que esa cosa no valía para nada. Rechazaron el futuro por aferrarse a la comodidad del presente."
Consecuencia: La falta de flexibilidad llevó a la caída de un gigante.
Conclusión
No podemos permitir que nuestro pensamiento se vuelva rígido. La cercanía con lo nuevo requiere una mentalidad de crecimiento, donde fallar sea parte del aprendizaje y donde el "aceite" de la unción nos permita expandirnos sin rompernos.
¿Estás listo para ser un odre nuevo?