"Orad sin cesar." - 1 Tesalonicenses 5:17
La oración es una comunión espiritual con Dios a través de la acción de gracias, la adoración, la confesión, la súplica y la petición. Es una comunicación íntima y personal con nuestro Creador.
"La oración no es una disciplina para que el creyente crezca en independencia de Dios, sino una experiencia de comunión profunda con Él."
Establece y fortalece nuestra relación íntima con Dios.
Reduce la ansiedad y produce tranquilidad espiritual.
Clarifica la dirección divina y guía para nuestras vidas.
Renueva la mente y transforma el corazón a imagen de Cristo.
Alah (עלה) - "Ascender"
En la oración, nuestras palabras y pensamientos ascienden hacia Dios, elevando nuestro espíritu desde lo terrenal hacia lo celestial, creando un canal de comunicación con lo divino.
Alyah (עליה) - "Aposento"
La oración profunda nos lleva al aposento íntimo con Dios, ese lugar espiritual donde experimentamos Su presencia de manera personal y transformadora.