"Adorad a Jehová en la hermosura de la santidad." - Salmos 29:2
La adoración es la respuesta del alma con el foco puesto en Dios. Es atribuirle la estimación que le corresponde, reconocer, expresar y honrar Su valía, Su mérito y Su gloria. Va más allá de la música o el canto; es una actitud del corazón.
"La adoración es la concentración y la respuesta del alma con el foco puesto en Dios; es estar admirado y pasmado con Su grandeza."
Nos ayuda a ver la vida desde la perspectiva de Dios.
Nos convertimos en lo que adoramos y contemplamos.
La adoración es un arma poderosa contra ataques espirituales.
Invita a la manifestación de la presencia tangible de Dios.
Alah (עלה) - "Ascender"
La adoración nos permite ascender desde nuestra realidad limitada hacia la perspectiva divina, elevando nuestro espíritu hacia la presencia de Dios y trascendiendo lo cotidiano.
Alyah (עליה) - "Aposento"
A través de la adoración genuina, entramos en el aposento íntimo de comunión con Dios, ese lugar sagrado donde experimentamos Su gloria y magnificencia de manera transformadora.